Cien millones de líneas de código. Ese fue uno de los argumentos que la jueza Leonie Brinkema usó para no obligar a Google a vender AdX, su ad exchange. Según la opinión que se hizo pública el 16 de septiembre de 2026, AdX está tan entrelazado con el resto del sistema publicitario de Google que separarlo llevaría años, y el Gobierno no encontró a nadie dispuesto a comprarlo. Una sola función del servidor de anuncios de Google depende de un cálculo diario de unas diez horas repartido entre 4.000 máquinas.
Así que Google conserva el negocio que un tribunal declaró monopolio ilegal en abril de 2025. A cambio, tendrá que dejar entrar a sus rivales. El 2 de octubre de 2026 vence el plazo para que Google y el Departamento de Justicia presenten la propuesta de sentencia final. Y la pregunta que importa a un anunciante o a un editor no es quién ha ganado. Es si abrir las tuberías sirve de algo cuando el agua está cambiando de cauce.
Lo esencial
- Qué pasó: la jueza Brinkema rechazó el 2 de septiembre de 2026 que Google venda AdX y le impuso seis años de remedios de conducta: abrir AdX y su servidor de anuncios a Prebid y a rivales, entregar datos de pujas y no discriminar, todo bajo un monitor.
- Por qué importa: el fallo abre el acceso, pero no toca el precio (la comisión de alrededor del 20% de AdX) ni DV360, la herramienta con la que compran las agencias.
- El contexto que cambia la lectura: el mercado regulado encoge. El display en la web abierta pasó de más del 40% a solo el 11% de las impresiones de Google Ads entre 2019 y 2025.
- La lección: el valor real del fallo para anunciantes y editores está en los datos que obliga a entregar, no en la competencia que promete. Quien no mida ahora no podrá comparar en 2027.
Qué es el caso Google ad tech
El caso Google ad tech es la demanda antimonopolio que el Departamento de Justicia de EE. UU. y varios estados presentaron contra Google por su tecnología de publicidad display. El 17 de abril de 2025, la jueza Brinkema, del Distrito Este de Virginia, concluyó que Google monopolizó ilegalmente dos mercados: el de servidores de anuncios para editores, con DoubleClick for Publishers (DFP, hoy integrado en Google Ad Manager), y el de ad exchanges, con AdX. También concluyó que Google vinculó ilegalmente los dos productos. La fase de remedios, que acaba de cerrarse, decide qué tiene que hacer Google para corregirlo.
Para quien no viva dentro del programático: DFP es el software que usa un medio para decidir qué anuncio se sirve en cada hueco de su web. AdX es la subasta donde compiten los compradores por ese hueco. Según el fallo de 2025, DFP tenía alrededor del 91% del mercado mundial de servidores de anuncios para editores. Google estaba a los dos lados de la mesa, y además era el subastador.
Qué ha decidido la jueza Brinkema
El 2 de septiembre de 2026, Brinkema firmó una orden de dos páginas. La argumentación completa, de 106 páginas, estuvo sellada dos semanas y se publicó el 16 de septiembre (puede leerse en la opinión de remedios archivada en CourtListener). La jueza calificó los remedios estructurales que pedía el Gobierno de «ni realistas ni necesarios». Esto es lo que se pidió y lo que quedó:
| Lo que pedía el Departamento de Justicia | Lo que decidió la jueza |
|---|---|
| Vender AdX | Rechazado |
| Publicar en código abierto la subasta final de DFP | Rechazado. Google debe documentar cómo elige al ganador |
| Vender DFP si incumple | Rechazado |
| Restricciones a DV360 | Rechazadas. DV360 queda fuera |
| 15 años de vigilancia | 6 años ampliables, con monitor y comité técnico de tres miembros pagados por Google |
| Integrar AdX y DFP con Prebid | Aceptado, en términos «funcionalmente equivalentes» |
| Prohibir First Look, Last Look y Unified Pricing Rules | Aceptado |
| Datos para editores | Aceptado: pujas ganadoras y perdedoras de AdX y exportación de datos de DFP |
El calendario importa tanto como el contenido. La sentencia entra en vigor 60 días después de que la jueza la firme, y el conjunto de remedios debería estar operativo en unos 15 meses. Google ha estimado entre 12 y 15 meses para las integraciones con Prebid. El alcance es mundial, así que afecta también a los medios españoles y latinoamericanos que monetizan con Google Ad Manager. Google ya ha anunciado que recurrirá el fallo de responsabilidad.
¿Por qué Brinkema no obligó a Google a vender AdX?
La jueza dio cuatro razones. Primero, aplicó el criterio del caso Microsoft: un remedio estructural exige una conexión causal significativa entre la conducta ilegal y la posición de mercado actual, y el Gobierno no la demostró. Segundo, nadie identificó un comprador viable para AdX. Tercero, la complejidad técnica: más de 100 millones de líneas de código y migraciones comparables que han tardado entre cinco y ocho años. Cuarto, escribió que el planteamiento del Gobierno se reducía a «falta de confianza» en que Google cumpla.
La lectura de TMT (interpretación, no hecho): el fallo trata la desinversión como un problema de ingeniería, no de mercado. Y eso deja una consecuencia incómoda. Cuanto más entrelazado está un monopolio, más difícil resulta trocearlo, así que la integración que causó el problema acaba protegiendo de la solución más dura. No es la primera vez. El juez Amit Mehta llegó a una conclusión parecida en septiembre de 2025, en el caso de Google Search: no obligó a vender Chrome e impuso compartir datos y prohibir contratos exclusivos durante seis años.
Por qué importa: tres cosas que el fallo no toca
1. Abre el acceso, pero no el precio
El fallo de 2025 constató que AdX cobraba una comisión de alrededor del 20%, cerca del doble que sus rivales. Los remedios no fijan ningún precio. El perito de los demandantes estimó que eliminar las Unified Pricing Rules (las reglas que impedían a los editores poner precios mínimos más altos a AdX que a otros compradores) bajaría esa comisión hasta el 16,6%. Es una estimación de parte, no una previsión del tribunal.
El motivo por el que AdX cobra el doble no es solo que controla la tubería. Es que por ella pasa la demanda de Google Ads, millones de anunciantes que compran a través de Google y que ningún otro exchange tiene. Ari Paparo, analista de adtech y autor de Marketecture, escribió que el pujador con el que Google Ads compra fuera de AdX «apenas funciona» después de diez años. Si en 2027 la comisión sigue en el 20% con las puertas abiertas, quedará demostrado que el foso de Google era la demanda, no el acceso.
2. El anunciante es el gran ausente: DV360 queda fuera
Casi todo el fallo protege al editor. El comprador queda en segundo plano. Display & Video 360, la plataforma con la que compran las agencias y los grandes anunciantes, sale sin ninguna obligación. Google Ads no podrá pujar directamente en DFP ni favorecer a AdX, pero el tribunal dejó una excepción cuando lo justifique el «valor para el anunciante»: retorno, calidad, fraude o privacidad. Chris Pedigo, de la patronal de editores Digital Content Next, la describió el 24 de septiembre como un resquicio.
Es el mismo patrón que vimos con el principal media, donde la agencia te vende su propio inventario. Cuando quien te asesora la compra también es dueño de lo que compras, el problema no se resuelve abriendo una puerta. Se resuelve con transparencia sobre el margen, y eso el fallo solo se lo da al editor.
3. El mercado regulado se está encogiendo
Este es el dato que cambia la lectura de todo lo demás, y viene del propio tribunal. Según los datos de Google citados en la opinión de remedios, el display tradicional en la web abierta pasó de más del 40% de las impresiones de Google Ads en 2019 al 11% en 2025. El propio Google está sacando su dinero de ese mercado.

Las cuentas de Alphabet cuentan lo mismo. Google Network, la línea que agrupa AdSense, AdMob y Ad Manager, ingresó unos 31.300 millones de dólares en 2023, 30.400 millones en 2024 y 29.800 millones en 2025. En el segundo trimestre de 2026 facturó 7.303 millones, un 0,7% menos que un año antes, según la nota de resultados de Alphabet. Ya pesa en torno al 6% de los ingresos del grupo.
Mientras tanto, el tráfico que alimenta la web abierta se está desviando hacia respuestas generadas por IA. Un estudio de Pew Research con datos de marzo de 2025 encontró que, cuando aparece un resumen de IA, los usuarios hacen clic en un resultado tradicional en el 8% de las visitas, frente al 15% cuando no aparece. Chartbeat atribuye a Google Search una caída del 40,2% del tráfico a medios entre julio de 2025 y julio de 2026, aunque el informe no aísla los resúmenes de IA como causa. Ya lo contamos en la guía de SEO para motores de IA: el clic que sostenía este modelo es cada vez más escaso.
Paparo lo resumió el 2 de septiembre: el fallo importa, pero solo afecta al display en la web abierta, que se está encogiendo deprisa. El dinero publicitario de 2026 se va a lugares que este caso no toca: retail media, televisión conectada, redes sociales y las nuevas interfaces de IA. Las redes de medios como la de McDonald’s son un ejemplo: venden audiencias propias sin pasar por un exchange abierto.
Qué cambia para anunciantes, agencias y editores
Para los editores, mañana no cambia nada. Dentro de 12 a 15 meses, AdX debería pujar dentro de Prebid y en servidores de anuncios rivales en las mismas condiciones que dentro de DFP. Ese era el candado: hasta ahora, si un medio dejaba DFP, perdía el acceso privilegiado a la demanda de AdX. Además recibirán gratis los datos de puja que hoy pagan. Scott Messer, consultor de editores, calculó en Digiday un ahorro de entre 2.500 y 10.000 dólares al mes en logs. También avisó de un efecto secundario: la separación contractual entre DFP y AdX puede subir la factura del servidor de anuncios, porque desaparece el crédito por impresiones ganadas por AdX, que para algunos medios supone más de la mitad del coste.
Para agencias y anunciantes, el cambio es más sutil. DV360 sigue igual. Lo que conviene vigilar, según Paparo, es si empieza a haber diferencias entre cómo puja Google Ads y cómo puja DV360 sobre el mismo inventario. El fin de las Unified Pricing Rules también da más margen a las estrategias de supply path optimization (SPO): elegir por qué ruta compras el mismo anuncio para pagar menos intermediación.
Los propios editores no lo celebran. En una valoración de Digiday con siete directivos de medios, los remedios sacaron de media un 5 sobre 10. Lo mejor valorado fue el acceso igualitario al header bidding (7/10). Lo peor, la portabilidad de datos y la separación contractual (4/10). Eric Hochberger, de Mediavine, resumió la duda práctica: dónde van a llevar realmente los editores esos datos.
La otra lectura: por qué el fallo sí puede importar
Leer el fallo como una victoria de Google es la lectura fácil, y tiene contestación seria. Jason Kint, consejero delegado de Digital Content Next, calificó de «muy engañosos» los titulares que decían que Google había ganado otra vez. Hay al menos cuatro argumentos con datos detrás.
- Rompe la vinculación, que era el núcleo del caso. Por primera vez, AdX tendrá que pujar fuera de DFP en términos «funcionalmente equivalentes», sin latencia añadida y sin enviar menos información. Si se cumple, un medio podrá cambiar de servidor de anuncios sin perder la demanda de Google.
- La vigilancia tiene dientes técnicos. El monitor tendrá acceso a empleados, documentos y código fuente, con un comité técnico de tres miembros. El remedio de Microsoft en 2001 no tenía ese nivel de acceso.
- El mercado se lo creyó. El 17 de septiembre, un día después de publicarse la opinión, Magnite subió alrededor de un 5% al cierre, tras tocar un 12,9% intradía, y PubMatic un 6%. Craig-Hallum elevó su precio objetivo para Magnite de 28 a 32 dólares.
- Más pequeño no significa irrelevante. Google Network sigue moviendo casi 30.000 millones de dólares al año, y según datos de Ozone recogidos por Digiday, el inventario de los editores cayó entre un 32% y un 37% en EE. UU. en el segundo trimestre de 2026 mientras el precio por mil impresiones subía. Menos inventario hace que cada punto de comisión cueste más.
El contrapeso también tiene historia. Google dice que abandonó First Look y Last Look en 2019, así que parte de las prohibiciones ponen por escrito algo que ya no ocurría. Y los compromisos de conducta de Google tienen precedentes malos: en 2016 rompió la promesa de 2007 de no combinar los datos de DoubleClick con los de sus cuentas de usuario, y en 2024 la autoridad francesa de competencia le multó con 250 millones de euros por incumplir compromisos con editores de prensa. El fallo puede importar. Que importe depende de un monitor que todavía no tiene nombre.
¿Y en Europa? La multa de 2.950 millones sigue sin remedio
La posibilidad de trocear Google no ha desaparecido: ha cambiado de jurisdicción. La Comisión Europea multó a Google con 2.950 millones de euros el 5 de septiembre de 2025 por las mismas prácticas y dijo entonces que probablemente solo una desinversión resolvería el conflicto de intereses. Google respondió el 14 de noviembre de 2025 con una propuesta de cambios de conducta, sin ventas, y ha recurrido la multa. Bruselas todavía no ha decidido. Tras el fallo estadounidense, la vicepresidenta Teresa Ribera dijo que la UE debería intentar ser coherente con otras autoridades, según Politico. En Canadá, el Tribunal de la Competencia rechazó en marzo de 2026 la impugnación constitucional de Google, y la Oficina de Competencia sigue pidiendo la venta de DFP y AdX.
Para un medio o un anunciante en España, esto significa dos cosas. Los remedios estadounidenses le llegarán igualmente por su alcance mundial. Y la decisión europea, si llega con una venta, cambiaría el tablero de nuevo. Conviene no tomar decisiones de infraestructura irreversibles en los próximos meses. Si quieres entender por qué la cuenta publicitaria de Google ya no es la que era, aquí explicamos cómo Meta superó a Google en publicidad.
Qué haría TMT: medir antes de migrar
La utilidad práctica del fallo no es irse de Google. Es saber, por primera vez con datos que Google está obligado a dar, cuánto cuesta quedarse. Y para comparar en 2027 hace falta una foto de hoy. Cuatro cifras que fijaríamos este trimestre:
- Comisión efectiva por ruta. Cuánto se queda AdX frente a cada SSP alternativo, por formato y por mercado.
- Tasa de victoria y precio de cierre de AdX en tu inventario. Si sube tras el fin de las Unified Pricing Rules, sabrás que los precios mínimos te estaban costando dinero.
- Dependencia de Google. Qué porcentaje de tu ingreso (editor) o de tu gasto programático (anunciante) pasa por rutas de Google, incluidas Google Ads y DV360.
- Coste total del servidor de anuncios. Y qué parte depende del crédito por impresiones de AdX, que puede desaparecer con la separación contractual.
Con esa línea de base, cuando las integraciones con Prebid estén vivas, la decisión dejará de ser una cuestión de fe y pasará a ser una comparación de números. Sin ella, dentro de un año seguirás discutiendo titulares.
Un monopolio con las puertas abiertas
Durante una década, la pregunta sobre Google en publicidad fue si era demasiado grande. El fallo de Brinkema responde a otra: si era demasiado complicado de desmontar. La respuesta fue que sí. Lo que queda es un monopolio con las puertas abiertas en un edificio del que el dinero se está mudando. Para el editor, la oportunidad no es irse de Google. Es saber por fin cuánto le cobraba por quedarse.
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Preguntas frecuentes
¿Tiene Google que vender AdX?
No. La jueza Leonie Brinkema rechazó el 2 de septiembre de 2026 la venta de AdX que pedía el Departamento de Justicia de EE. UU. A cambio, impuso seis años de remedios de conducta: integrar AdX y su servidor de anuncios con Prebid, abrir AdX a servidores rivales, entregar datos de pujas a los editores y someterse a un monitor independiente.
¿Qué es Google AdX?
Google AdX (Google Ad Exchange) es la subasta publicitaria de Google donde anunciantes y plataformas de compra pujan en tiempo real por los espacios de display de las webs. Funciona dentro de Google Ad Manager junto al servidor de anuncios para editores (antes DoubleClick for Publishers). Según el fallo de 2025, cobraba una comisión de alrededor del 20%, cerca del doble que sus rivales.
¿Cuándo se aplicarán los cambios en Google Ad Manager?
La sentencia final entrará en vigor 60 días después de que la jueza la firme. Las partes debían presentar su propuesta el 2 de octubre de 2026. Google ha estimado entre 12 y 15 meses para las integraciones con Prebid, y el conjunto de remedios debería estar operativo en unos 15 meses, previsiblemente a lo largo de 2027 y 2028.
¿Afecta la sentencia de Google ad tech a España y Europa?
Sí. Los remedios tienen alcance mundial, así que se aplicarán a cualquier editor que use Google Ad Manager, también en España y Latinoamérica. Además, la Comisión Europea tiene abierto su propio expediente: multó a Google con 2.950 millones de euros en septiembre de 2025 y todavía no ha decidido si exigirá una desinversión.
¿Qué es Prebid y por qué es clave en el caso?
Prebid es la tecnología de código abierto de header bidding que permite a un editor subastar su inventario entre varios exchanges a la vez. El fallo obliga a Google a que AdX puje dentro de Prebid en condiciones equivalentes a las que tiene dentro de su propio servidor de anuncios, lo que permitiría a un medio cambiar de herramienta sin perder la demanda de Google.
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