Nuevo Tesla Roadster: así voló en su presentación y por qué es más marketing que coche

El nuevo Tesla Roadster en el aire, girando sobre un Semi, un Cybertruck y otros modelos de Tesla durante su presentación en Texas

A las 21:01, hora de la costa este de Estados Unidos, un coche blanco subió por una rampa curva hasta quedar boca abajo, se despegó de ella, encendió unos propulsores de aire comprimido, giró en el aire y aterrizó envuelto en humo. Minutos después, otro saltó por encima de un Semi, un Cybertruck, un Cybercab, un Model Y y un Model 3 dando una voltereta. Elon Musk lo había prometido durante casi nueve años y la noche del 15 de octubre de 2026, junto a las instalaciones de SpaceX en McGregor (Texas), lo enseñó: el nuevo Tesla Roadster.

La reacción fue la que buscaba Tesla. «Esto es una broma, ¿no?», escribió Marques Brownlee. Polymarket, que horas antes daba un 20% de probabilidad a que el coche bajara del segundo de 0 a 60 mph, pasó al 97%. Y la acción subió más de un 3% en las operaciones posteriores al cierre. Pero hay un detalle que cambia la lectura de todo lo que vimos: el Roadster que vuela no se podrá comprar como cualquier otro coche, y el que se podrá reservar no vuela.

Lo esencial

  • Qué pasó: Tesla presentó el 15 de octubre de 2026 el nuevo Roadster con saltos, volteretas y un vuelo corto gracias a diez propulsores de aire comprimido de tecnología SpaceX, y un 0 a 60 mph medido en 0,81 segundos. No había nadie dentro: las demos fueron autónomas.
  • Qué se puede comprar: tres versiones. La Performance (reserva de 50.000 dólares) no tiene propulsores. La Thrust (reserva de 250.000) es de serie limitada. La Rocket, la que vuela, es solo por invitación y no está homologada para circular. No hay precio y la producción se fija para 2028.
  • Por qué importa: Morningstar calcula unas 2.000 unidades al año para una empresa que vende 1,6 millones de coches. El Roadster no está para mover ventas, sino para mover atención, como el Cybertruck, cuyas ventas en EE. UU. cayeron un 48% en 2025.
  • La lección: Tesla ha convertido un coche en un anuncio que se paga solo: cobra reservas, no compra medios y llena las redes. El riesgo es el de siempre: la promesa crece más rápido que el producto.

El nuevo Tesla Roadster es el deportivo eléctrico de segunda generación de Tesla, presentado en su versión definitiva el 15 de octubre de 2026 en Texas. Se ofrecerá en tres versiones (Performance, Thrust y Rocket), las dos últimas con propulsores de aire comprimido desarrollados con SpaceX, y su producción está prevista para 2028.

«The Last Best Driver’s Car», la película oficial del nuevo Roadster. Vídeo: canal oficial de Tesla (YouTube).

Qué enseñó Tesla en la presentación del Roadster

La retransmisión, en directo en X y en YouTube, duró unos 23 minutos de evento y se organizó en cuatro números, con el público alejado de la zona de pruebas y con tapones para los oídos, según el directo de Engadget. La Administración Federal de Aviación (FAA) había fijado restricciones de vuelo sobre el recinto.

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  1. La rampa. El coche sube por una pared curva hasta quedar boca abajo, pegado gracias a ventiladores que aspiran el aire de debajo. Se suelta, los propulsores lo giran en el aire y aterriza. Según la telemetría en pantalla que recogió Paul Tan, llegó a unos 21 metros de altura.
  2. La voltereta. Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos de Tesla, la bautizó como el «kickflip»: un salto de unos 7 metros por encima de la gama completa de Tesla, girando sobre sí mismo.
  3. La aceleración. Primero un vídeo grabado, después un intento en directo con los propulsores traseros encendidos: 0 a 60 mph (unos 96 km/h) en 0,81 segundos.
  4. El final. Un despegue junto a una torre, una voltereta, el aterrizaje y el coche alejándose por su propio pie.
El Tesla Roadster subiendo por una rampa curva hasta quedar boca abajo durante la presentación
La rampa curva por la que el Roadster subió hasta quedar boca abajo. Imagen: Tesla.
La rampa, a cámara completa. Vídeo: canal oficial de Tesla (YouTube).

El truco tiene dos tecnologías distintas. Para pegarse al suelo (o a la pared), ventiladores que generan succión, la misma idea que Tesla patentó en septiembre. Para despegar, diez toberas alimentadas por dos depósitos de fibra de carbono con 600 litros de aire comprimido, unos 250 kilos, que según Tesla producen más de 80 kilonewtons de empuje. No es un cohete con combustión: es aire a presión, y Musk dijo que el coche recarga su propio depósito, sin explicar cuánto tarda.

Vista trasera del Tesla Roadster con los propulsores de aire comprimido encendidos y el coche elevándose del suelo
Los propulsores de aire comprimido, el componente que viene de SpaceX. Imagen: Tesla.

Y una precisión importante: en ningún momento hubo una persona dentro. En el asiento iba un maniquí (y en algún plano, un robot Optimus). «Técnicamente es autónomo para esta demo, para asegurarnos de que no matamos a nadie», explicó Musk.

«La mejor compañía de coches y la mejor compañía de cohetes»

La frase que resume la noche la dijo Musk al principio: «Vais a ver lo que pasa cuando hay una colaboración entre la mejor compañía de coches del mundo y la mejor compañía de cohetes del mundo». La retransmisión llevaba el rótulo «Tesla x SpaceX» y Tesla lo remató en X: «Ya pusimos un Roadster en un cohete. Ahora ponemos un cohete en un Roadster», en referencia al Roadster original que SpaceX lanzó al espacio en 2018.

Es buena publicidad y también es un mensaje para el inversor. SpaceX cotiza en bolsa desde este año y varios analistas, empezando por Dan Levy, de Barclays, llevan semanas hablando de una posible fusión con Tesla. Ross Gerber, gestor de Gerber Kawasaki, lo dijo sin rodeos al día siguiente: la fusión «se ha vuelto obvia» y la tecnología de los propulsores es «solo para el espectáculo». Que la presentación de un coche sirva para vender la idea de una empresa conjunta ya dice algo de para qué está este coche.

Vista lateral del nuevo Tesla Roadster blanco sobre fondo oscuro
El nuevo Roadster ya no es rojo ni se parece al prototipo de 2017: carrocería blanca, cristal tintado en dorado e inspiración en los aviones SR-71 y F-35, según Tesla. Imagen: Tesla.

¿Qué ha cambiado desde la promesa de 2017?

Casi todo. El coche que se enseñó anoche no es el que se reservó hace nueve años: es más rápido acelerando y peor en casi todo lo demás que se prometió.

Prometido en noviembre de 2017Presentado en octubre de 2026
0 a 60 mph1,9 sMenos de 1,6 s (Performance); 0,81 s en la demo con propulsores
Autonomía620 millas (unos 1.000 km)Más de 300 millas (unos 480 km)
Velocidad máximaMás de 250 mphMás de 230 mph (unos 370 km/h)
Plazas42 (1 en la versión Rocket)
Precio200.000 $ (Founders: 250.000 $)No anunciado
Producción20202028
Fuentes: presentación de 2017 (Engadget, Fortune), web de Tesla y coberturas de Electrek, TechCrunch y Reuters del 15 y 16 de octubre de 2026.

¿Cuánto cuesta el nuevo Tesla Roadster y qué versiones hay?

Tesla no ha publicado el precio de ninguna versión. Lo que sí ha publicado son las reservas, y ahí está la clave del producto:

VersiónQué la diferencia0 a 60 mphCómo se consigue
PerformanceAerodinámica activa y succión. Sin propulsoresMenos de 1,6 sReserva de 50.000 $
ThrustPropulsores traseros de aceleraciónMenos de 0,9 sReserva de 250.000 $, serie limitada
RocketPropulsores en todo el perímetro y «sistema completo de vuelo». Una plazaMenos de 0,59 sSolo por invitación. No homologada para vías públicas
Fuentes: web de Tesla, Electrek, Teslarati y Reuters, 15 y 16 de octubre de 2026.

Hay dos letras pequeñas que importan. Según la web de Tesla recogida por Stocktwits, la reserva «no constituye la compra ni el pedido de un vehículo» y Tesla «no puede garantizar cuándo» se entregará, «ni si se entregará». Y sobre la versión que vuela, Musk dijo: «No estoy seguro de que sea legal en todas las jurisdicciones, pero habrá un coche así que alguien podrá tener».

El nuevo Tesla Roadster blanco con las puertas de apertura vertical abiertas, bajo un cielo estrellado
«Out of this world», una de las imágenes de la página oficial del Roadster. Imagen: Tesla.

¿Es el Roadster más marketing que coche?

Sí, y Tesla casi lo admite. Lo dicen los números, lo dice la estructura de versiones y lo dice el propio Musk, que en la presentación reconoció no estar «seguro de que mueva mucho la aguja en ingresos». Son cinco argumentos.

1. Los números no dan para ser un negocio

Morningstar estima unas 2.000 unidades al año. Tesla entregó 1,64 millones de coches en 2025. Aunque cada Roadster costara 250.000 dólares, serían unos 500 millones de ingresos anuales, en torno al 0,5% de lo que factura la compañía. Ningún analista ha planteado el Roadster como palanca de ventas. Dan Ives lo llamó antes del evento un «trofeo» que debe actuar como «motor de demanda» del resto de la gama. Gene Munster, de Deepwater, fue más seco tras verlo: una «demostración de ingeniería sin valor comercial más allá de dejar en evidencia a los fabricantes tradicionales».

2. El coche que vuela es el anuncio; el que se vende es otro

Esta es la clave que más se ha perdido entre los vídeos. Los tres momentos que se han hecho virales (la rampa, la voltereta y el vuelo) son de las versiones Thrust y Rocket: una limitada y otra por invitación y sin homologar. La versión que cualquiera puede reservar, la Performance, no tiene propulsores. Fred Lambert, de Electrek, lo resumió así: la ingeniería es real, pero las acrobacias que ocupan los titulares son de versiones «por invitación o limitadas, y no legales en carretera». Y añadió que duda que Tesla venda más que un puñado de unidades de esas versiones, salvo por razones de marketing.

El «kickflip»: el Roadster salta sobre la gama de Tesla dando una voltereta. Vídeo: canal oficial de Tesla (YouTube).

3. Un anuncio que se cobra por adelantado

Tesla apenas compra publicidad: unos 400.000 dólares en X en todo 2024 y campañas de respuesta directa puntuales. Su soporte es el evento, y el evento lo paga el cliente. Cada reserva de la versión Thrust son 250.000 dólares que entran antes de que exista precio, fecha de entrega o coche de producción. Con la marca en su peor momento (su valor cayó un 36% en 2026, hasta 27.600 millones de dólares, según Brand Finance), lo que Tesla necesitaba no era otro coche: era volver a ser la marca de la que todo el mundo habla.

4. El precedente del Cybertruck

Ya lo hizo una vez. El Cybertruck se presentó en 2019 con la ventana «blindada» que se rompió en directo, acumuló cientos de miles de prerreservas de 100 dólares y llegó en 2023. En Estados Unidos vendió unas 38.965 unidades en 2024 y 20.237 en 2025, un 48% menos, según las estimaciones de Cox Automotive, lejos de las 250.000 anuales que Musk llegó a imaginar. Jessica Caldwell, de Edmunds, lo describió como «una valla publicitaria rodante» que genera tanta fricción como atención.

Gráfico de barras con las ventas estimadas del Cybertruck en Estados Unidos: 38.965 en 2024, 20.237 en 2025 y 11.586 de enero a septiembre de 2026
Ventas estimadas del Cybertruck en EE. UU. Fuente: Cox Automotive / Kelley Blue Book. Gráfico: The Marketing Talker.

El Roadster aprende de ese error en una cosa: no promete volumen. Nadie espera 250.000 Roadsters al año. Al bajar la expectativa de ventas, Tesla convierte el coche en lo que el Cybertruck nunca quiso admitir que era: un objeto para hablar de la marca.

5. La métrica que sí se movió: la atención

El directo superaba los 3 millones de reproducciones en X la mañana siguiente y la repetición en YouTube rondaba 1,7 millones, según los contadores de ambas plataformas. Musk lo coronó con un post: «Resulta que el futuro sí tiene coches voladores». Y por primera vez en mucho tiempo, una presentación de Tesla no se castigó en bolsa de inmediato: tras el evento We, Robot de 2024, la acción cayó en torno a un 8,8% al día siguiente, y tras el Cybertruck, más de un 6%. Esta vez subía más de un 3% en la negociación fuera de hora, a la espera de la sesión del viernes.

La otra lectura: lo que la demo no demuestra

Sería injusto quedarse en «es solo marketing». La ingeniería que se vio es real, y ningún otro fabricante ha puesto un coche boca abajo en una pared para soltarlo en el aire y aterrizarlo. Dicho eso, la noche deja varias preguntas sin respuesta:

  • Nadie iba dentro. Todas las acrobacias fueron autónomas o preprogramadas. Una demo sin conductor prueba el sistema, no la experiencia de conducirlo, que es justo lo que Tesla vende con el lema «el último gran coche para conductores».
  • La cifra de 0,81 segundos tiene matices. Jalopnik señaló que no apareció en un cronómetro en pantalla, y el análisis fotograma a fotograma de Electrek apunta a que el coche seguía parado mientras los propulsores arrancaban, un tiempo que podría quedar fuera de la medición. Tampoco hubo verificación independiente, como la que avaló el 1,66 segundos del Rimac Nevera R en 2025.
  • Cada número usó un coche distinto, según Electrek. No se vio un mismo Roadster haciendo todo.
  • Seguridad y legalidad. «No es necesariamente un coche optimizado para la seguridad», dijo Musk. Los depósitos de alta presión de fibra de carbono son el mismo tipo de componente que se ha relacionado con varias explosiones de cohetes de SpaceX, recordaba TechCrunch. Y nadie sabe aún qué hará la FAA con un coche que despega.
  • El historial. Este coche se prometió para 2020. La fecha de 2028 es la séptima. Musk añadió «de verdad» al anunciarla, una precisión que habla por sí sola.

Y un matiz a la tesis principal: que el Roadster sea marketing no significa que el marketing funcione. La evidencia de que un coche «halo» venda más unidades del resto de la gama es débil y antigua. Un estudio de CSM Worldwide de 2003 sobre el relanzamiento del Volkswagen Beetle concluyó que el efecto era «difícil de cuantificar» y que casi todo el crecimiento lo aportó el propio Beetle. Si mañana alguien compra un Model Y porque vio volar un Roadster, Tesla no podrá demostrarlo. Lo que sí podrá medir es si el 21 de octubre, cuando presente resultados, el mercado sigue hablando del coche o vuelve a hablar de márgenes.

Qué pueden aprender las marcas del Roadster

  1. Separa el producto que enseñas del producto que vendes. Tesla lo ha hecho de forma explícita con tres versiones: la que vuela crea la conversación, la que se reserva paga las facturas. Es la lógica del coche de concepto en un salón del automóvil, pero con una diferencia: Tesla cobra por ella.
  2. Diseña el momento compartible, no el anuncio. El «kickflip» dura unos segundos y está hecho para ser recortado y reenviado. Ninguna campaña pagada consigue que millones de personas reproduzcan un vídeo de 44 segundos de una marca de coches.
  3. Baja la expectativa de ventas para subir la de imagen. El error del Cybertruck fue prometer volumen. Con el Roadster, Musk dijo desde el principio que no movería los ingresos. Así, cualquier unidad vendida es éxito y ninguna caída de ventas es fracaso.
  4. Cuidado con el préstamo. Cada promesa sube el listón de la siguiente. Tras «la mejor demo de la historia», la próxima presentación de Tesla tendrá que hacer algo más que volar. Y si en 2028 el coche no llega, la historia que se recordará no será la voltereta, sino el noveno aplazamiento.

Antes de la presentación escribimos que el hype era un préstamo con intereses. Anoche Tesla pagó la primera cuota con creces. Es la misma marca que convirtió un restaurante en un medio de comunicación; ahora ha convertido un deportivo en un anuncio que se reserva por 250.000 dólares.

La presentación completa del Roadster del 15 de octubre de 2026. Vídeo: canal oficial de Tesla (YouTube).

Musk dijo hace un año que esta noche sería inolvidable, para bien o para mal. Fue para bien. Pero lo que se vio volar anoche no fue un coche que vaya a llenar carreteras. Fue la marca Tesla intentando despegar del suelo en el que lleva dos años.

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Preguntas frecuentes sobre el nuevo Tesla Roadster

¿Cuándo se presentó el nuevo Tesla Roadster?

El 15 de octubre de 2026 a las 19:55 hora de Texas (2:55 del 16 de octubre en España), en un evento al aire libre junto a las instalaciones de SpaceX en McGregor, retransmitido en X y YouTube. Se había aplazado desde el 1 de octubre por el viento.

¿El Tesla Roadster vuela de verdad?

Hace saltos y vuelos cortos de pocos segundos gracias a diez propulsores de aire comprimido, no vuelo sostenido. En la presentación subió unos 21 metros en la rampa y unos 7 en la voltereta, sin nadie dentro. La versión con sistema de vuelo completo, Rocket, será solo por invitación y no está homologada para circular.

¿Cuánto cuesta el nuevo Tesla Roadster?

Tesla no ha anunciado el precio. La reserva de la versión Performance cuesta 50.000 dólares (5.000 al reservar y 45.000 en diez días) y la de la versión Thrust, 250.000 dólares. La Rocket es solo por invitación. En 2017 se anunció un precio base de 200.000 dólares.

¿Cuándo saldrá a la venta el Tesla Roadster?

Musk fijó el inicio de la producción en 2028. No hay fecha de entregas. Es la séptima fecha de producción que se da desde 2017, cuando el coche se prometió para 2020.

¿Qué acelera el nuevo Tesla Roadster?

En la presentación hizo de 0 a 60 mph (unos 96 km/h) en 0,81 segundos con los propulsores traseros. Tesla anuncia menos de 1,6 segundos para la versión Performance, menos de 0,9 para la Thrust y menos de 0,59 para la Rocket. Ninguna cifra ha sido verificada por terceros.

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