TIME100 AI 2026: quiénes son los 100 más influyentes en inteligencia artificial y qué significa estar en la lista

Mosaico con retratos de doce personas de la lista TIME100 AI 2026, entre ellas Elon Musk, Sam Altman, Paris Hilton, Fei-Fei Li y Jeff Bezos

En la portada del TIME100 AI de 2026, Paris Hilton aparece a dos centímetros de Dario Amodei. Uno dirige la empresa que construye Claude. La otra lleva veinte años peleando contra la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Están en la misma lista, bajo el mismo titular: las 100 personas más influyentes del mundo en inteligencia artificial.

La reacción fácil es reírse del contraste. La interesante es preguntarse qué tipo de objeto es esta lista, porque no se comporta como un ranking. Comparé nombre a nombre la edición de 2026 con la de 2025 y salió un dato que no ha publicado nadie: solo 6 de las 100 personas repiten. El 94% de la lista es gente nueva. Ningún ranking de influencia real rota así en doce meses.

Lo esencial

  • Qué pasó: TIME publicó el 27 de agosto de 2026 la cuarta edición de su lista TIME100 AI, con portada fechada el 7 de septiembre. Entran Elon Musk, Sam Altman, los hermanos Amodei, Jeff Bezos y también Paris Hilton y Joseph Gordon-Levitt. No están Jensen Huang, Demis Hassabis ni Mark Zuckerberg.
  • Por qué importa: solo 6 de los 100 estaban en la lista de 2025 (cálculo propio). La lista no ordena a los más poderosos: renueva su reparto casi por completo cada año.
  • La lección: un sello de tercero no mide autoridad, la certifica. Y su valor depende de una variable que casi nadie mira antes de perseguirlo: cuántos certificados se emiten al año.
  • El negocio: TIME pasó de 8 grandes formatos editoriales en 2022 a 18 en 2025, y los eventos y lo digital pasaron del 28% de sus ingresos en 2023 a una previsión del 50% en 2026.

Qué es el TIME100 AI y quién está en la lista de 2026

El TIME100 AI es la lista anual con la que la revista TIME señala a las 100 personas que considera más influyentes en inteligencia artificial. Nació el 7 de septiembre de 2023 y la de 2026, publicada el 27 de agosto, es la cuarta edición. No es un ranking numerado: se reparte en cuatro bloques sin orden interno, Leaders, Innovators, Shapers y Thinkers, con 23, 24, 24 y 24 fichas respectivamente. Son 95 fichas para 100 personas porque cinco entradas son conjuntas, como la de Dario y Daniela Amodei o la de Sam Altman con Greg Brockman y Mark Chen.

Lo que más dice de la lista de 2026 no es quién está, sino quién no. Faltan Jensen Huang, Demis Hassabis, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai, Satya Nadella, Yoshua Bengio y Liang Wenfeng, el fundador de DeepSeek. Nvidia sí aparece, pero representada por Josh Parker, su responsable de sostenibilidad. Google DeepMind aparece por Lila Ibrahim, su Chief AI Readiness Officer. Y Elon Musk es el único consejero delegado de las Siete Magníficas que entra.

Recibe lo mejor del marketing cada semana.Gratis. Sin spam. Solo lo que importa.
Suscribirme

En español la representación es mínima. Hay un solo nombre español: Darío Gil, nacido en El Palmar (Murcia), veintidós años en IBM hasta dirigir IBM Research y hoy subsecretario de Ciencia del Departamento de Energía de Estados Unidos, donde lidera la Genesis Mission. La cuota latinoamericana la pone la brasileña Veronyka Gimenes, de Código Não Binário. Es un retroceso: en la edición de 2025 había cuatro nombres latinoamericanos, de Uruguay, Brasil, Argentina y México, y ninguno repite.

Vídeo oficial de TIME que repasa a todas las personas de la lista TIME100 AI de 2026
El vídeo con el que TIME anunció la lista el 27 de agosto de 2026. Fuente: canal oficial de TIME en YouTube.

Por qué están Paris Hilton y Joseph Gordon-Levitt en una lista de inteligencia artificial

Ninguno de los dos entra como tecnólogo. Entran como contraparte, y ahí está la decisión editorial que explica toda la lista.

TIME describe a Paris Hilton como activista contra los deepfakes. Lleva más de dos décadas en esto, desde que un ex publicó un vídeo íntimo suyo sin consentimiento y se encontró sin recorrido legal. Ha hecho lobby en el Capitolio para sacar adelante la DEFIANCE Act, que permite a las víctimas de material sexual generado con IA demandar directamente. Y en mayo de 2026 estrenó con la periodista Laurie Segall Searching for Mr. Deepfakes, una docuserie de catorce partes en TikTok. Su frase en el perfil de TIME es la que justifica su presencia: esto le puede pasar literalmente a cualquiera, y ya ha afectado a millones de personas.

Joseph Gordon-Levitt figura como cofundador de la Creators Coalition on AI, que puso en marcha en diciembre de 2025 junto a Natasha Lyonne y Daniel Kwan para que Hollywood tenga voz en la negociación sobre remuneración, empleo y deepfakes. En marzo de 2026 la ONU lo nombró su primer defensor global de la gobernanza digital centrada en las personas.

En la misma categoría, Shapers, están Bernie Sanders, que le dijo a TIME que hay que parar el desarrollo de la superinteligencia, Liz Shuler al frente del sindicato AFL-CIO, Erin Brockovich por el impacto de los centros de datos y A.G. Sulzberger, el editor del New York Times que ha llevado a las tecnológicas a los tribunales por el uso de su periodismo.

Es decir: TIME ha ensanchado la definición de influencia para incluir a quien pone límites, no solo a quien construye. Es una posición editorial defendible. Pero tiene un efecto secundario importante, y es que la lista aplana la dirección en volumen. Quien acelera la IA, quien la frena y quien la demanda aparecen mezclados bajo la misma etiqueta, sin que el lector pueda distinguir de qué tipo de influencia hablamos en cada caso.

El dato que nadie ha contado: el 94% de la lista es nueva

Busqué algún análisis publicado sobre la rotación del TIME100 AI y no existe. Así que lo hice: comparé nombre a nombre las enumeraciones completas de 2025 y 2026. El resultado es que solo seis personas repiten: Sam Altman, Elon Musk, Dario Amodei, David Sacks, Fei-Fei Li y Ravi Kumar S, consejero delegado de Cognizant.

Gráfico: de las 100 personas del TIME100 AI de 2026, solo 6 estaban también en la lista de 2025
Cálculo propio comparando nombre a nombre las listas completas de 2025 y 2026 publicadas en time.com.

Conviene ser justo con lo que significa ese número. No es una pillada: es coherente con cómo TIME describe su propia lista. La revista habla de «las mejores incorporaciones nuevas a nuestra comunidad de líderes en IA». O sea, no pretende ser una foto anual de los cien más poderosos, sino una comunidad acumulativa a la que se añade gente cada año. Eso explica que Jensen Huang, que estuvo en las tres primeras ediciones, caiga en la cuarta sin que su influencia real haya bajado. Y explica también que Musk entrara en 2023, cayera en 2024 y volviera en 2025.

Pero eso, dicho en términos de negocio, cambia por completo lo que es el producto. Si cada año entran 94 personas nuevas, en cuatro ediciones el TIME100 AI ha nombrado a cerca de 400 personas distintas. El sello no distingue a cien: distingue a cuatrocientas y subiendo. Y sin embargo el titular sigue diciendo cien.

Qué vale de verdad aparecer en una lista así

Bastante, y conviene decirlo antes de la parte crítica. No existe ningún estudio que cuantifique el valor concreto de una portada de TIME, pero sí hay evidencia sólida sobre sellos equivalentes.

En el ranking universitario de US News, la investigación de Michael Luca y Jonathan Smith en Harvard Business School midió que subir un solo puesto genera en torno a un 1% más de solicitudes al año siguiente, con un efecto umbral mucho mayor en los cortes visibles del listado. En el ámbito corporativo, el trabajo de Alex Edmans sobre la lista 100 Best Companies to Work For de Fortune encontró que una cartera con esas empresas batía al mercado con un alfa anualizado cercano al 4% entre 1984 y 2005. Los sellos mueven decisiones reales.

Y hay una prueba más incómoda de que valen dinero: alguien ha ido a la cárcel por manipular un ranking. Moshe Porat, decano de la escuela de negocios de Temple University, falsificó datos durante años para colocar su MBA online en el número uno de US News entre 2015 y 2018. Fue condenado por fraude y cumplió catorce meses de prisión, además de 250.000 dólares de multa. Nadie delinque por un activo que no tiene valor.

Lo más elocuente, en todo caso, es lo rápido que se activa la maquinaria de comunicación. En las veinticuatro horas siguientes a la publicación de la lista de 2026, empresas como Cognizant, Shutterstock y AgiBot ya habían emitido notas de prensa propias anunciando que alguien suyo estaba dentro. El sello no se cuelga en la pared: se convierte en material de venta al día siguiente.

Arvind Krishna, consejero delegado de IBM, en el vídeo de perfil del TIME100 AI de 2026
Arvind Krishna, consejero delegado de IBM, en su perfil en vídeo del TIME100 AI 2026. TIME solo produjo cuatro piezas como esta para las cien personas de la lista. Fuente: canal oficial de TIME en YouTube.

El negocio: cómo gana dinero TIME con las listas

TIME es propiedad de Marc y Lynne Benioff desde 2018, cuando la compraron a Meredith por 190 millones de dólares. En noviembre de 2024 se supo que había conversaciones para vendérsela al grupo griego Antenna por unos 150 millones, cuarenta menos de lo que costó. La operación no se cerró. Ese es el marco: una marca centenaria que salió a mercado por debajo de su precio de compra y siguió sin comprador.

Su respuesta ha sido convertir la autoridad editorial en producto. Las cifras las da la propia compañía en un memo interno de su consejera delegada, Jessica Sibley, publicado en noviembre de 2025: los grandes formatos editoriales pasaron de 8 en 2022 a 18 en 2025, los eventos de 11 a 37, y los eventos más lo digital pasaron del 28% de los ingresos en 2023 a una previsión del 50% en 2026. Sibley presume también de que 2024 trajo la primera edición rentable del TIME100 Summit y la gala en la historia de la compañía.

Esa extensión se ve mejor en el catálogo. La marca TIME100 empezó como una lista anual de personas en 2004 y hoy incluye Next, Companies, Impact Awards, Voices, AI, Climate, Health, Philanthropy, Creators y, desde junio de 2026, Sports. Solo en empresas, la edición de 2026 pasó de coronar a 100 compañías a coronar a más de 300, sumando las veinte listas sectoriales de Industry Leaders y los Impact Awards.

Y aquí está el detalle que casi nadie conoce: algunas de esas listas cobran por presentarse. Para entrar en la selección de TIME100 Most Influential Companies hay que pagar una cuota por cada categoría a la que te presentas, entre 555 y 995 dólares según la fecha. En Best Inventions va de 575 a 925. TIME lo explica sin disimulo en su propio FAQ: como otros programas de premios, cobran una cuota de inscripción para cubrir el trabajo de producir las listas. Y las condiciones aclaran que pagar no garantiza salir. Después, quien sale tiene además la opción de licenciar el sello TIME100 para usarlo en su material de marketing.

El argumento de venta de TIME en esa página no habla de periodismo. Habla de generación de demanda: dice que el reconocimiento aumenta la visibilidad y la credibilidad de tu marca, ayuda a atraer clientes, refuerza alianzas y abre puertas a inversores. Es una promesa comercial, y es honesta. Solo que convive con el mismo logotipo rojo que firma el periodismo.

La otra lectura: lo que se puede reprochar y lo que no

Conviene separar con cuidado, porque aquí es fácil pasarse.

Lo que no se puede decir

El TIME100 AI no cobra por entrar. Las listas de personas, incluida esta, son de selección editorial y sin cuota. Las que cobran son las de empresas y las de inventos. No existe ninguna acusación documentada ni probada de que alguien haya pagado por aparecer en el TIME100 AI, y TIME ha declarado expresamente que los intereses de sus socios comerciales no influyen en sus decisiones editoriales. Decir lo contrario sería difamar.

Lo que sí se puede señalar

Que no hay criterios públicos. TIME explica que sus editores debaten todo el año, consultan a periodistas y fuentes y revisan recomendaciones. No hay rúbrica, ni jurado externo, ni ponderación declarada entre contribución técnica, poder institucional y consecuencia pública, ni auditoría. Con un método así, la lista no puede despejar sus propias coincidencias.

Un ejemplo de coincidencia que el método no puede despejar: los patrocinadores de la lista de 2026 son Deloitte como socio principal y Booking.com y Cognizant como signature partners. Los tres colocan a un alto directivo en el escenario de la cena del 14 de septiembre en San Francisco. Y el consejero delegado de Cognizant, Ravi Kumar S, es uno de los seis únicos nombres que repiten de 2025. No hay ninguna prueba de que una cosa cause la otra, y sería injusto afirmarlo. El problema es justamente ese: con criterios públicos, esa pregunta ni se plantearía. Sin ellos, no se puede responder.

Y que el sello es el mismo aunque el mecanismo no lo sea. Bajo un único logotipo conviven tres cosas distintas: selección editorial pura, listas con cuota de inscripción de entre 555 y 995 dólares, y rankings elaborados con datos de Statista. El lector no distingue cuál es cuál. El cliente del homenajeado, tampoco. Esa indistinción no es un fallo del sistema: es lo que hace que todas las versiones del sello valgan lo mismo en el mercado.

El precedente: qué le pasó a Forbes 30 Under 30

Antes de repetir el mito, un apunte de rigor: Elizabeth Holmes nunca estuvo en el 30 Under 30. Forbes la llevó a portada como la milmillonaria hecha a sí misma más joven, que es otra cosa, y la propia revista presume de que su proceso la dejó fuera de la lista.

Lo que sí ocurrió es suficientemente grave. Entre los nombrados por Forbes acabaron condenados Sam Bankman-Fried (25 años), Do Kwon (15 años), Charlie Javice (85 meses), Caroline Ellison (2 años) y Christine Hunsicker, sentenciada el 20 de agosto de 2026 a cinco años y a devolver 283 millones de dólares. La propia Forbes publicó un «Hall of Shame» con diez nombres que le gustaría rectificar. Su defensa pública, repetida desde 2023, es que la lista mira al futuro y que nadie predice con exactitud.

La lección para TIME no es que vaya a pasarle lo mismo. Es que el 30 Under 30 no se erosionó por vender el sello, sino porque la realidad auditó la lista cuando nadie más lo hacía. Una lista sin criterios públicos delega su control de calidad en los tribunales.

Directivos debaten en el TIME100 Summit sobre el efecto de la inteligencia artificial en los empleos de nivel inicial
El TIME100 Summit de abril de 2026, con directivos debatiendo sobre el efecto de la IA en el empleo junior. El evento, no la lista, es hoy el motor de ingresos de TIME. Fuente: canal oficial de TIME en YouTube.

El framework TMT: las tres preguntas del sello

Vale para cualquier reconocimiento de tercero que te ofrezcan o que persigas, desde un TIME100 hasta un premio sectorial o un cuadrante de consultora. Tres preguntas, de 0 a 2 puntos cada una.

1. ¿Quién paga? Cero si tú pagas por presentarte, por recoger el premio o por licenciar el logotipo. Dos si no hay dinero tuyo en ninguna parte del proceso. No es que pagar invalide el sello, es que determina qué estás comprando: si pagas, es publicidad, y como publicidad hay que medirla.

2. ¿Cuántos hay? Cero si el emisor reparte cientos de sellos al año repartidos en verticales. Dos si el número es fijo, pequeño y no ha crecido. Esta es la pregunta que casi nadie hace y la que más determina el valor. Un reconocimiento es un bien posicional: vale por los que se quedan fuera, no por los que entran.

3. ¿Quién audita? Cero si no hay criterios públicos ni jurado identificable. Dos si el método está publicado y alguien de fuera lo verifica. Sin auditoría, el sello depende por completo de la reputación del emisor, que es un activo que se gasta.

De 0 a 2 puntos, trátalo como una acción de comunicación y no lo pongas en la web como prueba de nada. De 3 a 4, úsalo, pero acompañado de datos propios. De 5 a 6, es un activo real y merece la pena trabajarlo. El TIME100 AI, con este test, saca un dos en la primera pregunta, un cero en la segunda y un cero en la tercera. Sigue siendo valioso, pero por la marca del emisor, no por el método.

Qué puede aprender una marca de todo esto

Certificar es un modelo de negocio, y está al alcance de casi cualquiera. TIME no inventó nada nuevo: cogió un activo que ya tenía, la autoridad para decir quién importa, y lo convirtió en formato repetible, anual y patrocinable. Cualquier marca con criterio reconocido en su categoría puede crear su propio ranking, su propio premio o su propia selección anual. Es de las pocas jugadas de marketing que generan a la vez contenido, base de datos, relaciones comerciales y un evento.

Pero el activo se gasta al usarlo. Cada nueva vertical sube el ingreso este año y baja el valor del sello el siguiente. Es el problema clásico de la extensión de marca, el mismo que le costó una década a Burberry deshacer cuando se dio cuenta de que sus licencias estaban erosionando la marca. La escasez es el producto. Si la lista es de cien pero nombras a cuatrocientos en cuatro años, el número del titular ya no describe nada.

Y la coherencia del sello importa más que su alcance. Mezclar bajo una misma marca lo que se gana y lo que se paga funciona mientras nadie mira de cerca. Cuando alguien mira, la duda contamina hacia atrás, también a lo que sí era editorial. Es el mismo criterio de prueba que aplicamos al revisar diez casos de marketing famosos y la calidad real de las cifras que se les atribuyen: la pregunta no es si el dato suena bien, es quién lo emite y con qué método.

Para el que aparece en una lista, la lectura práctica es más simple. El sello abre puertas durante unas semanas, y ese es su valor real: funciona como un patrocinio, es visibilidad prestada. Lo que se haga con esa ventana es lo único que queda después.

Conclusión

La pregunta con la que empezamos era qué significa estar en el TIME100 AI. La respuesta honesta es que significa que un grupo de editores de una revista con un siglo de historia y problemas de balance ha decidido, sin criterios públicos, que tu nombre ayuda a contar el año. Eso vale dinero, y bastante, porque la marca que lo firma todavía tiene crédito.

Lo que la lista de 2026 deja claro es que ya no intenta medir quién manda. Si lo intentara, Jensen Huang estaría dentro. Lo que hace es repartir cien focos nuevos cada año entre gente que merece atención, y financiar con ellos una cena en San Francisco.

Es un buen negocio. Pero conviene recordar qué se está comprando cuando uno persigue un sello así, porque el emisor lo sabe perfectamente: TIME no vende un puesto en la historia de la inteligencia artificial. Vende una semana de atención. La diferencia está en quién sabe usarla.

Si quieres pensar mejor el marketing, entra en la newsletter de TMT. Dos lecturas a la semana: lo que importa y por qué. Sin ruido, con criterio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el TIME100 AI?

Es la lista anual con la que la revista TIME señala a las 100 personas que considera más influyentes del mundo en inteligencia artificial. Se publicó por primera vez el 7 de septiembre de 2023 y la edición de 2026, la cuarta, salió el 27 de agosto de 2026. No es un ranking numerado: se organiza en cuatro bloques sin orden interno llamados Leaders, Innovators, Shapers y Thinkers.

¿Hay algún español en el TIME100 AI 2026?

Sí, uno: Darío Gil, nacido en El Palmar (Murcia). Es subsecretario de Ciencia del Departamento de Energía de Estados Unidos y dirige la Genesis Mission, el programa federal para aplicar inteligencia artificial a la investigación científica. Antes pasó veintidós años en IBM, donde llegó a dirigir IBM Research. La única representación latinoamericana es la brasileña Veronyka Gimenes, de Código Não Binário.

¿Por qué está Paris Hilton en una lista de inteligencia artificial?

TIME la incluye como activista contra los deepfakes, no como tecnóloga. Ha hecho lobby en el Congreso de Estados Unidos a favor de la DEFIANCE Act, que permite a las víctimas de material sexual generado con IA demandar a los responsables, y en mayo de 2026 estrenó una docuserie sobre pornografía no consentida generada con IA. Está en la categoría Shapers, junto a otras figuras que actúan como contrapeso del sector, como Bernie Sanders o la sindicalista Liz Shuler.

¿Se puede pagar para salir en las listas de TIME?

Depende de la lista. Las de personas, incluido el TIME100 AI, son de selección editorial y no tienen cuota. Pero otras sí cobran por presentarse: entrar en la selección de TIME100 Most Influential Companies cuesta entre 555 y 995 dólares por categoría, y Best Inventions entre 575 y 925. TIME lo explica abiertamente en su web y aclara que pagar no garantiza ser seleccionado. Quien sale puede además licenciar el sello para su marketing.

¿Cómo se elige quién entra en el TIME100?

No hay criterios públicos. TIME explica que sus editores debaten durante todo el año, consultan a periodistas y fuentes de todo el mundo y revisan las recomendaciones que reciben. No existe una rúbrica publicada, ni jurado externo, ni ponderación declarada entre distintos tipos de influencia. La encuesta de lectores que TIME realiza no es vinculante y la revista ha reconocido que los votos no determinan la lista final.

Fuentes

Lista y metodología: TIME100 AI 2026 y la nota editorial How We Chose the 2026 TIME100 AI (27 de agosto de 2026). Cifras de negocio: memo de Jessica Sibley, consejera delegada de TIME (noviembre de 2025) y Press Gazette. Cuotas de inscripción: web oficial de TIME100 Companies. Negociaciones de venta: CNBC. Caso Forbes: el propio Hall of Shame de Forbes. Glosario de los términos usados: glosario de marketing de TMT.

NEWSLETTER GRATUITA

Ideas, casos reales y estrategias de marketing. Cada semana en tu correo.

Miles de marketers ya la leen. Únete gratis y no te pierdas nada.

Sin spam. Cancela cuando quieras. Tus datos están seguros.

¿Necesitas ayuda navegando por la web?

Talky

Menos ruido. Más criterio.

Soy Talky

Marketing y negocio con criterio, no ruido. Te digo por dónde empezar a leer, cómo va la newsletter y qué es El Backstage.

Talky by The Marketing Talker