Pop Mart acaba de firmar el mejor año de su historia. En 2025 facturó 37.100 millones de yuanes (unos 5.400 millones de dólares), un 185% más que el año anterior, y su beneficio neto se multiplicó por más de cuatro. La reacción del mercado el día que lo anunció, el 25 de marzo de 2026, fue tirar la acción un 22% en una sola sesión. No es una contradicción. Es la pista de qué tipo de negocio es realmente la empresa detrás de Labubu.
Lo esencial
- Qué pasó: Pop Mart presentó resultados récord de 2025 (37.100 millones de yuanes, +185%) y, aun así, su acción cayó un 22% en un día y acumula cerca de un 60% de caída desde su pico de agosto de 2025, unos 33.000 millones de dólares de capitalización borrados.
- Por qué importa: el 38% de sus ingresos depende de una sola familia de personajes, The Monsters (donde vive Labubu), y su motor de crecimiento es la escasez. Cuando la escasez se rompe, el modelo se tambalea.
- La lección: la escasez fabrica crecimiento explosivo y un techo al mismo tiempo. Crear hype es fácil. Convertirlo en una marca que aguante es el examen que Pop Mart afronta ahora.
Qué ha pasado con Pop Mart y Labubu
Labubu es el muñeco coleccionable de orejas puntiagudas y sonrisa dentada de la serie The Monsters, creado por el ilustrador Kasing Lung y vendido por la empresa china Pop Mart en cajas ciegas: pagas sin saber qué figura te toca. Entre 2024 y 2025 pasó de nicho a fenómeno global, con colas en tiendas, famosos colgándolo del bolso y un mercado de reventa donde algunas piezas multiplicaban por diez su precio original.
Ese fenómeno se tradujo en números difíciles de ignorar. En 2025 Pop Mart facturó 37.100 millones de yuanes y su beneficio neto llegó a 12.800 millones, más que cuadruplicando el del año anterior. La familia The Monsters, que incluye a Labubu, generó 14.160 millones de yuanes, un 365,7% más, y pasó de aportar el 23% de los ingresos en 2024 a cerca del 38% en 2025, según los resultados anuales recogidos por CNBC.
Y aquí empieza lo interesante. El 25 de marzo de 2026, el mismo día de presentar esas cifras, la acción se hundió más de un 22%. Desde su máximo de agosto de 2025, Pop Mart ha perdido cerca del 60% de su valor en bolsa, unos 33.000 millones de dólares, según datos de Bloomberg. En paralelo, el interés de búsqueda por «Labubu figurine» cayó de 66 puntos en agosto de 2025 a 6 en marzo de 2026, y la reventa se desinfló: figuras que rondaban los 500 yuanes (unos 70 dólares) cayeron a una quinta parte por exceso de oferta, según Storyboard18.
Por qué el mercado castiga su mejor año
Una acción no paga lo que una empresa hizo el año pasado. Paga lo que el mercado cree que hará el que viene. Por eso unos resultados récord pueden convivir con un desplome: lo que se hundió no fueron las ventas de 2025, sino la confianza en que se repitan. Tres razones lo explican.
1. Toda la apuesta en una sola carta
Que una IP pase de aportar el 23% al 38% de los ingresos suena a éxito, y lo es a corto plazo. Pero también significa que casi cuatro de cada diez euros que entran dependen de un mismo grupo de personajes. Si Labubu enfría, no hay un segundo motor del mismo tamaño que lo compense. Otras series de Pop Mart, como Crybaby o Molly, crecieron menos de lo esperado en 2025. La concentración que dispara el crecimiento es la misma que multiplica el riesgo.
2. La escasez era el producto
El valor de Labubu nunca estuvo solo en el muñeco. Estuvo en no poder conseguirlo. La caja ciega, las ediciones limitadas y los lanzamientos por goteo convertían la compra en una pequeña lotería, y la reventa ponía precio a esa ansiedad. Para capturar la demanda histórica, Pop Mart subió producción. Lógico desde la cuenta de resultados, peligroso desde la marca: al inundar el mercado, debilitó justo lo que daba valor. Cuando una figura deja de ser difícil de encontrar, deja de ser un símbolo y vuelve a ser un juguete de plástico. La caída de los precios de reventa no es un daño colateral. Es el termómetro del modelo.
3. El mercado distingue marca de moda
La pregunta de fondo que se hacen los inversores no es «¿vendió mucho?», sino «¿esto es Hermès o es un fidget spinner?». Una marca duradera puede subir precios y mantener deseo durante décadas. Una moda explota rápido y se enfría a la misma velocidad. El desplome de Pop Mart es, en realidad, el mercado intentando decidir en qué categoría meterla.
La lección práctica: la escasez es un motor y un techo
La escasez funciona como estrategia cuando es estructural y está pegada a una marca fuerte. Hermès fabrica pocos bolsos Birkin a propósito, y lleva décadas haciéndolo: la escasez es parte de la identidad, no un truco de lanzamiento. Nike juega con drops limitados en SNKRS, pero detrás hay una marca que vende igual aunque no haya cola. En esos casos, la escasez amplifica un valor que ya existe.
El problema aparece cuando la escasez es lo único que hay. Si quitas la dificultad de conseguirlo y el producto deja de interesar, no tenías una marca: tenías un pico de demanda con buena puesta en escena. Y todo pico de demanda paga un impuesto al final, el momento en el que la oferta alcanza a las ganas y el precio se desploma. Es el mismo patrón que explica por qué marcas como Zara o Hermès aguantan en lo alto del ranking mientras otras se desinflan: lo que sostiene el valor no es el ruido de un trimestre, es el deseo repetido.
La otra lectura: por qué Pop Mart no es (todavía) Beanie Babies
Conviene no enterrar a Pop Mart antes de tiempo. Crecer un 185% no es lo que hace una empresa en caída libre. Más del 40% de sus ventas ya viene de fuera de China, su expansión internacional sigue, y la compañía está construyendo otras IP (Crybaby, Molly, Skullpanda), parques temáticos y una estrategia que algunos analistas comparan con la de «la Disney de los juguetes»: no un personaje, sino un sistema capaz de fabricar varios.
Esa es la diferencia entre un fenómeno y una empresa. Los Beanie Babies tuvieron un solo acto y desaparecieron. La apuesta de Pop Mart es convertir la lección de Labubu en un método: usar el dinero del pico para construir el segundo, el tercero y el cuarto antes de que el primero se enfríe del todo. Que lo logre o no es, hoy, la única pregunta que importa.
Qué haría TMT
Si diriges una marca, un producto o un proyecto que ha vivido un pico (un lanzamiento viral, un producto que se agota, un canal que de repente explota), el caso Labubu deja un test rápido para saber si tu crecimiento es duradero o prestado:
- ¿Qué porcentaje de tus ingresos depende de un solo producto, IP o canal? Si pasa del 30%, tienes un riesgo de concentración que conviene mirar de cerca.
- ¿El valor viene del uso o de la escasez? Si la gente lo quiere porque es útil o significa algo, aguanta. Si lo quiere solo porque es difícil de conseguir, tiene fecha de caducidad.
- ¿Qué pasaría si triplicas la producción mañana? Si la respuesta es «se desploma el precio y el deseo», la escasez es tu producto, y eso es frágil.
- ¿Tienes segundo acto? El momento de construirlo no es cuando el pico baja. Es cuando está arriba y financia lo siguiente.
Resumen: trata cada pico como un préstamo, no como una renta. Lo importante no es cuánto sube, sino qué construyes con lo que sube antes de que toque devolverlo. Esa misma tensión entre escasez, precio y demanda aparece en otros casos que hemos analizado, desde el experimento de pricing dinámico del Mundial 2026 hasta los nuevos formatos de consumo como los microdramas.
Labubu no fracasó. Hizo exactamente lo que hacen las modas: explotar rápido y enfriarse a la misma velocidad. La pregunta para Pop Mart, y para cualquier marca que viva de un pico, no es cómo crear el siguiente fenómeno. Es qué construyes mientras dura. Porque el hype, tarde o temprano, siempre pasa a recoger la entrada.
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Preguntas frecuentes
¿Está Labubu pasado de moda en 2026?
No ha desaparecido, pero su fiebre se ha enfriado. En marzo de 2026, el interés de búsqueda por Labubu había caído a una fracción de su pico de agosto de 2025 y los precios de reventa se desplomaron por exceso de oferta. Sigue vendiéndose, pero ya no como objeto de deseo escaso.
¿Por qué cayó la acción de Pop Mart si tuvo un año récord?
Porque la bolsa paga expectativas, no historia. Pese a crecer un 185% en 2025, la acción cayó un 22% el 25 de marzo de 2026 por el temor a que su crecimiento dependa demasiado de una sola moda, Labubu, y no se sostenga en los próximos años.
¿Cuánto vale Labubu ahora en el mercado de reventa?
Mucho menos que en su pico. Según Storyboard18, en 2026 algunas figuras que rondaban los 500 yuanes (unos 70 dólares) cayeron hasta cerca de una quinta parte de ese precio, a medida que Pop Mart aumentó la producción y la oferta superó a la demanda.
¿Qué es The Monsters y qué relación tiene con Labubu?
The Monsters es la familia de personajes creada por Kasing Lung donde vive Labubu. En 2025 generó 14.160 millones de yuanes para Pop Mart, un 365,7% más que el año anterior, y supuso cerca del 38% de los ingresos totales de la compañía.
¿Qué pueden aprender las marcas del caso Pop Mart?
Que la escasez es un acelerador, no un cimiento. Un producto que se desea solo porque es difícil de conseguir crece rápido y cae rápido. La marca duradera se construye sobre el uso, el significado y la repetición, no sobre el pico de un trimestre.
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